domingo, 25 de noviembre de 2018

Casas Chinas Tradicionales | Arquitectura y Modelos

casas chinas tradicionales
Las casas chinas tradicionales suelen venirnos a la mente cuando pensamos por primera vez en la cultura china. Aunque en realidad no sepamos para nada distinguir qué tipo de casa es cada una.
Pero todas son fácilmente reconocibles como parte de la arquitectura china. Ya sean por sus distinguidos tejados, sus colores, sus puertas, etcétera.
En este artículo intentaré resumir las casas tradicionales chinas más famosas y típicas del país.

Tipos de Casas Chinas Tradicionales

Hay infinidad de tipos de casas chinas tradicionales, tanto modelos antiguos como nuevos y modernos. Prácticamente en cada provincia y región del país hay casas chinas antiguas distintas. 

Dependiendo del terreno, el material, la época, y del clima se construían de una forma u otra. También hay que tener en cuenta que las múltiples etnias minoritarias de China construyen sus casas de distintas formas.
Algunas no tienen nada que ver con la típica casa tradicional china, un ejemplo de esto son los Tulou de los que hablaremos más adelante. Las casas en China son de las más variadas del mundo.

Siheyuan

El Siheyuan es la típica casa con patio de Beijing. Estas casas son muy comunes en todo el norte de China. El Siheyuan de Beijing gira en torno al patio. De hecho podría decirse que es una casa-patio.
Estas casas tradicionales chinas se construyen sobre un eje horizontal con la puerta principal siempre mirando hacia el sur, según los principios del Feng Shui. Una vez que se cruzaba la puerta principal unos encontraba en una pequeña estancia destinada a las visitas.
casa china siheyuan
Maqueta de una casa Siheyuan tradicional
Más adelante se encontraba un pequeño patio frontal estrecho. Junto a este patio se encontraban las habitaciones, la oficina, el almacén.
Cuanto más te ibas adentrando en la casa, más privada se volvía la habitación en cuestión la que te encontrabas. Cuanto más cercano eras a la familia más te dejaban entrar en la casa, pudiéndote llegar a recibir en su segundo patio.
Al final la casa solía haber un pequeño santuario dedicado a los ancestros familiares. Cuanto más grande era la familia más grande era la casa patio, pudiéndose ampliar esta construyéndose más patios y habitaciones a medida que iba creciendo la familia.

Yaodong 🔆

Desde hace miles de años, los chinos de la meseta de Loess, han construido sus casas en cuevas llamadas Yaodong. Estas casas chinas están construidas verticalmente hacia abajo formando un patio hundido que tiene habitaciones horizontales y verticales en sus costados.
casa yaodong
La meseta de Loess posee un suelo arcilloso y fértil, lo que lo hace muy útil tanto para cultivar como para excavar.  Por ello la gente que vivía en esa zona de China decidieron hacer sus casas bajo el suelo en vez de encima de él, ya que era más fácil.
casas chinas yaodong
Vista aérea de un pueblo con casas Yaodong
Las casas chinas Yaodong protegen tanto del frío como del calor al estar bajo tierra. Se accede a las casas gracias a un túnel subterráneo o a un corredor exterior. El norte de existen pueblos en el que solo hay casas cueva Yaodonghttps://www.youtube.com/watch?v=mLhX3FOpl1I, las cuales son muy atractivas para el turismo.

Tulou 🏮

Los Fujian Tulou son viviendas tradicionales del suroeste de China construidas por la etnia minoritaria hakka. Estas casas chinas fueron construidas entre los siglos XII y XX en las regiones de Fujian y Guangdong.
Son grandes casas segmentadas hechas con tierra en las que viven varias familias. Las habitaciones familiares se organizan de forma vertical y todas miran hacia el gran patio interior que suele ser redondo o rectangular.
El patio interior de los tulou puede estar “vacío” o bien repleto de otros edificios menores comunales. Como almacenes de comida, granjas, escuelas, mercados, etc….

Algunos tulou suelen volverse verdaderas atracciones turísticas durante las fiestas del mes de Mayo. Las familias que siguen viviendo aquí cobran a los turistas por entrar y ver los tulou. Muchos de los cuales han sido declarados Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.

Lilong

El Lilong era un tipo de barrio que caracterizó Shanghai durante el siglo XX, con influencia de los barracones de la concesión inglesa. Fueron los primeros modelos de vivienda masiva en China.

Los Lilong aparecieron como respuesta al aumento de la población de Shanghai a mediados del Siglo XIX (a consecuencia de la gente que huía de la Rebelión Taiping). Y también para albergar residencias de obreros debido a la reciente industrialización.
lilong
Típico barrio lilong de Shanghai
Como vivienda eran pequeñas casas patio dispuestas en hilera, orientadas hacia el sur, con uno o dos callejones principales que servían como tiendas y comercios. Tenían una fachada de piedra a la entrada del barrio, y otros callejones secundarios que eran de uso doméstico, semi-privado.
Los callejones son parte de la casa, allí se prepara la comida y se crían a los niños, pero el interior de cada vivienda es privado.

Diaojiaolou

Los diaojiaolou son antiguas casas chinas construidas por la minoría miao del suroeste de China. Suelen estar construidas de madera cerca de la montaña y de los ríos, normalmente con un espacio de piso extendido.
diaojiaolou
Hilera de casas chinas diaojiaolou sobre un río
A simple vista parece que estas casas se van a caer al estar apoyadas por unas simples columnas de madera. Pero en realidad son bastante resistentes. La planta baja se suele usar como almacén mientras que el segundo y tercer piso es para los habitantes de la casa y los familiares.
Cuenta la leyenda que estas casas se construyeron un piso por encima del nivel del suelo porque sus primeros habitantes tenían que defenderse de los animales salvajes. Y esta fue su forma de hacerlo.

Vivienda China Actual

La arquitectura china en referencia a sus casas ha cambiado mucho a lo largo de la historia, más en lo que llevamos de siglo. La mayoría de la población china de las ciudades vive actualmente en pisos de grandes apartamentos o de rascacielos, como la mayoría de nosotros.
Sin embargo algunos arquitectos modernos chinos han querido mezclar lo tradicional con lo nuevo en muchos de sus proyectos. Uno de los más famosos es el proyecto Tea House,  una casa situada al sur de la plaza Tiananmen.
vivienda china actual
Lo moderno y lo tradicional se mezclan en la casa china Tea House
La mayor característica de esta casa es que es tradicional en el exterior y moderna en el interior, mezclando lo antiguo y lo nuevo como casi siempre hacen el mundo chino y japonés.

martes, 20 de noviembre de 2018

El libro de las mil palabras

A continuación presento la introducción de la traducción al castellano del Libro de las Mil Palabras, un clásico de al didáctica china. La edición, de 2014, será presentada en la Feria Internacional del Libro de Monterrey (México), y puede ser pedida directamente con el autor:

El Libro de las Mil Palabras (“Qian Zi Wen”, 千字文) es prácticamente desconocido en Occidente pero es, sin temor a exagerar, una obra maestra de la literatura universal. Fue escrito por el erudito Zhou Xingsi ( ?- 521) durante la dinastía Liang (502-549) hace ya 1500 años.
Cuenta la historia que el emperador Liang Wu Di (464-549) pidió al maestro Zhou que compusiera un escrito mediante el cual el muy joven príncipe heredero pudiera estudiar historia y practicar su caligrafía. Zhou Xingsi aceptó y se dice que en una sola noche - al final de la cual su cabello y su barba se tornaron blancos - compuso este texto monumental.
El logro literario del maestro Zhou en verdad desafía la imaginación: lo haya compuesto en una noche o no, el Libro de las Mil Palabras no es solamente un texto de historia para niños como pidió el emperador, sino una cumbre de erudición y habilidad literaria.
Haciendo gala de su conocimiento enciclopédico de la cultura china, Zhou Xingsi compuso un poema rimado, en 125 líneas de ocho palabras cada una, en donde hace un impresionante recorrido por toda la mitología, la historia y los valores de la ética china. A lo largo del poema, va refiriendo cuentos, leyendas, refranes y episodios históricos bien conocidos, y exponiéndolos con frases elegantes y de una refinación consumada. Todo esto, increíblemente, usando mil palabras individuales, sin repetición.
Es tan notable este poema que en la literatura universal no encuentra paralelo. Desde luego, esto no se podría realizar en otros idiomas y en especial en idiomas occidentales. La naturaleza misma del chino clásico escrito, en el que no era necesario usar conectores ni preposiciones, permitió realizar esta composición tan singular. Dos ejemplos muy interesantes que se podrían comparar con él, son el  ‘Iroha’ japonés y el ‘Hana-Caraka’ javanés, que son poemas cortos y a la vez ‘pangramas’: esto es, que incluyen todas las letras o fonemas de sus repectivos alfabetos una sola vez, para formar un poema con significado. (Ver Anexo 1 al final del libro).

Influencia
El Libro de las Mil Palabras fue recibido de inmediato con admiración, y durante casi quince siglos se usó como texto básico para niños, para la enseñanza de la caligrafía y la cultura. Su influencia se extendió también a Japón y Corea, donde fue usado para la enseñanza del chino, que era requisito en la gente culta.
El texto original fue copiado usando mil caracteres escritos por Wang Xizhi (303–361, dinastía Jin) uno de los más famosos calígrafos de la historia china, de modo que además de ser un libro didáctico, ha sido inspiración de incontables calígrafos que lo han reproducido ya sea en el estilo formal original, o en otros estilos de escritura posteriores, e incluso en el estilo arcaico que no usaba trazos de pincel sino trazos curvos originados en la Era de Bronce.
Hoy en día - y junto con el Clásico de Tres Caracteres (San Zi Jing, 三字经), la Guía para los Pequeños Estudiantes (Di Zi Gui, 弟子规) y las Historias de Cien Familias (Bai Jia Xing, 百家姓) - aunque no es ya parte del currículum oficial de estudio en las escuelas, el Libro de las Mil Palabras sigue siendo usado y enseñado ya sea en las “escuelas vespertinas” de educación complementaria, o directamente por los padres que compran para sus hijos alguna de entre el sinnúmero de ediciones que se siguen publicando de estos cuatro libros, que conforman el “cánon educativo de los niños”.
Para dar una idea del tipo de influencia que tuvo el Libro de las Mil Palabras en la enseñanza básica china, podemos decir que es una mezcla condensadísima entre el Génesis, Cervantes y Esopo, dada la multitud de temas histórico-legendarios que expone, el impacto que tuvo en la forma de escribir el idioma culto, y la extensa colección de moralejas que incluye en sus breves páginas

domingo, 18 de noviembre de 2018

SUEÑO EN EL PABELLON ROJO - Cuspide de la literatura China

 红楼梦
Cao Xueqin construye una narración extraordinaria en Sueño en el Pabellón Rojo. 
Una historia de amor trágica y a la vez un fresco de la dinastía Qing en el siglo XVIII 
 compuesto por 王立平





El 'Quijote' chino


Al fin se traduce al idioma español una obra extraordinaria: Sueño en el Pabellón Rojo, de tanta importancia en la literatura china como el Genji Monogatari en la japonesa o el mismo Quijote en la literatura occidental.

Es una extensísima narración que consta de 120 capítulos escrita bajo la dinastía Qing. Su autor, Cao Xueqin, pertenecía a una familia noble y culta cuya decadencia lo condujo a la miseria convirtiéndole en una suerte de marginado que vivía en los suburbios de las colinas occidentales de Pekín; un hombre, sin embargo, orgulloso e independiente.

El libro se tituló en principio Memorias de una roca, apareció en 1765 y obtuvo amplia resonancia; constaba de 80 capítulos y posteriormente se le añadieron otros 40, al parecer encontrados bastantes años después y que, en realidad, son una continuación por otra mano, pero así es como se llegó a conocer y difundir bajo el título de Sueño del Pabellón Rojo, con el que ha pasado a la Historia, desde 1792.

Sueño en el Pabellón Rojo I y II

Cao Xueqin
Traducción de Zhao Zhenjiang
y José Antonio García Sánchez
Edición revisada por Alicia Relinque en
colaboración con la Universidad de Granada
Galaxia Gutenberg. Barcelona, 2010
1.180 y 1.198 páginas. 25 euros cada uno
El padre de la literatura moderna china, Lu Xun, menciona unos versos que escribió un lector al margen del texto: "Relato de penas, / fantástico, triste; / nuestra vida no es sino un sueño, / reíd ante la demencia de los mortales". Es un resumen excelente del contenido de un libro tan complejo y rico. Cuenta la vida de la familia Jia perteneciente a la aristocracia, que vive a la sombra del emperador. Se nos muestra la vida cotidiana de los señores, atendidos por cantidad de sirvientes, todos ellos encerrados en la mansión que los mantiene aislados de las penurias del mundo exterior. Contiene innumerables historias trenzadas que se muestran como un complejo bordado y el entramado de emociones, sentimientos, pensamientos y actitudes se manifiesta de una riqueza y complejidad universales.

La otra dimensión del relato es la historia de los amores de joven Baoyu y su prima Daiyu. Ambos aspectos, el de vida social y el amoroso, se anudan en un mismo conflicto: el enfrentamiento entre el asfixiante y tradicional mundo feudal, de un absoluto rigor en el dictado de las conductas y los anhelos de libertad sentimental e intelectual representados, cada uno a su modo, por los jóvenes amantes.

Por vez primera el lector tuvo acceso a la vida en el interior de las mansiones narrada por Cao Xueqin con extrema veracidad, lo que convierte este libro en un punto de inflexión trascendental en el desarrollo de la literatura china pues, como señala el prologuista, es, por vez primera, una narración realista, que rompe con la narración tradicional, pero perfectamente conjugada, debo precisar, con la riquísima dimensión simbólica del imaginario chino.

La narración progresa por episodios que constituyen unidades dobles a las que se accede como un paseante por un jardín que fuera entreteniéndose en contemplarlo macizo por macizo y descubriera así, poco a poco, las relaciones entre la disposición de cada planta y el diseño global del jardín; todo ello, sumido en la especial atmósfera general del recinto. La multiplicidad de acontecimientos es extraordinaria y los mil y un matices de la trama van mostrando la sensibilidad, alegrías y aflicciones de todas esas vidas cruzadas y ceñidas a un férreo sistema de vida. Lo primero que le sorprenderá es el minucioso detallismo con que se describe todo. El mundo creado es muy rico (hay más de cuatrocientos personajes y todos están, en mayor o menor medida singularizados).

Escenas como la de la descripción del desarrollo del funeral de Qin Keging se alternan con expresiones bellísimas, como la de Xifeng ante el ataúd: "Las lágrimas brotaron de sus ojos como perlas de una sarta rota". Es un mundo cerrado, dedicado a los placeres, servido por doncellas tratadas como esclavas y sostenido por el trabajo de los campesinos, de los que apenas hay noticia. La vida de la aristocracia parece estar fuera del mundo real, en una especie de limbo donde el menor detalle puede convertirse en asunto de importancia.
Paso a paso, episodio por episodio, los caracteres van ganando afinamiento y resultan cada vez más interesantes sus relaciones.

El lector, que ha de ser todo lo paciente que la admirable estética del texto le requiera, se encontrará con la dificultad añadida de manejarse con muchos nombres muy semejantes entre sí que, en el reducido espacio de las dos mansiones, están siempre cruzándose y yendo de un lado para otro, pero el encuentro con escenas tan memorables como la construcción del jardín ante la visita de la concubina real y su posterior recorrido o el largo y desgarrador final de los amores entre Baoyu y Daiyu, quedando anonadado ante el prodigio narrativo que encierran.

En su obra, Cao apunta con claridad a mostrar la decadencia de ese mundo, lo que sin duda procede de su propia experiencia, una decadencia contemplada desde su miseria con implacable lucidez, nostalgia y sensibilidad.

Esto, en cuanto a los 80 primeros capítulos, porque en los 40 añadidos la acción se precipita, los desastres se multiplican, en cierto modo parece cumplirse aceleradamente la intención de Cao, pero al final, el continuador hace que las aguas vuelvan a su cauce, lo que no se compadece bien con la intención crítica de Cao Xueqin. Sin embargo, su escritura no desmerece un punto.

La sirvienta Xiren, a medio camino entre la vida real y la de la mansión, la insidiosa Xifeng, la tradición intocable encarnada por la figura de la Anciana Dama, el contraste entre la personalidad rebelde de Daiyu y la acomodaticia de Baochi, la dimensión humana y espiritual de Baoyu, son construcciones de personajes inolvidables.